
Jesús Ares se despidió ayer de un cuarto de siglo como alcalde de Toques sin hacer ruido. Acompañado por los tres concejales de su grupo con los que ejercerá por vez primera la oposición, el ex regidor apartado del PP tras ser condenado por un delito de abusos sexuales abandonó el consistorio ante la indiferencia del medio centenar de vecinos, que, a las puertas del salón de plenos, festejaban el histórico cambio de gobierno que traerá al Concello la alianza sellada por PSOE, PP y BNG.
Momentos antes, Jesús Ares felicitaba al nuevo alcalde, el socialista Miguel Buján, a quien dijo ofrecer su «axuda e colaboración» para defender los intereses de Toques. El primer regidor socialista del municipio se dirigió al público que lo arropó en su toma de posesión para insistir en una idea: «É ansia deste goberno gobernar para todos en igualdade de condicións rematando cos personalismos e esa forma individualista de traballar», afirmó. Asimismo, Miguel Buján atribuyó como otra voluntad de la coalición con el PP y el BNG «facer o máximo esforzo para que Toques medre dun xeito normal e corriente». Los aplausos del público coronaron sus palabras.